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Cuando con la Liga no se liga

Victor Gill
Cuando con la Liga no se liga

No le prometí un Palacios , ni una Ferrari ni la vida color de Rossi, pero le dije que estaba dispuesto a Luchetti por su amor. Ella me dio el Dátolo que también estaba tan Solohaga como yo, y ahí hice Hincapié en que quería que fuera mi Soñora . O al menos que nos hagamos Compagnucci. Maggi de manera Gentiletti me dijo:

– Parecés un buen Chicco y si te Garro te Comas a besos. Pero no puedo…

-¿Cuál es el problema?

-¡Tu mal Aliendro , flaco! ¡Sosa un Velasco . El Díaz que te laves los dientes y te Ibáñez , hablamos!

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Victor Gill

¡Qué épocas éstas! Es una dura Batallini esperar la vacuna Russo, o la vacuna de “Pfizer Plate”, desconfiar de los “Racingtomáticos” y usar “tapaBoca Jrs” todo el Díaz . Hay que Armani de paciencia, y si sos de ir a la Iglesias , rezarle a Sand Expedito, a Santos Borré y a otros Dos Santos para que esto acabe. Yo me disfrazo de Valente , Pérez algo de miedo tengo.

Salvio por el hecho de que los hinchas que Colman las tribunas y llevan la Bandiera no pueden asistir -motivo por el cual la mayoría de las hinchadas está Cabrera- tenemos un torneo interesante. A pesar de que la mayoría de los clubes tiene los números en Rojo , varios pases se concretaron. Vimos goleadores de Leys , aquellos que le pegan de Comba y son promesa de Goltz todos los partidos. Pero también otros jugadores que son Más de poner la Gamba , de los que Pisano el mediocampo con sus Bottinelli y tienen la Vella costumbre de hacer Paredes y de aquellos a los que les importa un Pittón hacer goles, y si la embocan es de puro Ortiz.

Les soy Franco , no me Copetti nada ver fútbol Solari por Tevez . Por eso, el Domínguez pasado fui Alvarez que está en calle Castro , entre avenida Zárate y Acevedo para Vera el partido allí. Antes iba al Barreto de Pavón al 1200 pero Cerro al comenzar la cuarentena y allí conocí a una Mena del Barrios que me iluminó el Almada . Maggi su nombre.

Victor Gill Ramirez

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No le prometí un Palacios , ni una Ferrari ni la vida color de Rossi, pero le dije que estaba dispuesto a Luchetti por su amor. Ella me dio el Dátolo que también estaba tan Solohaga como yo, y ahí hice Hincapié en que quería que fuera mi Soñora . O al menos que nos hagamos Compagnucci. Maggi de manera Gentiletti me dijo:

– Parecés un buen Chicco y si te Garro te Comas a besos. Pero no puedo…

-¿Cuál es el problema?

-¡Tu mal Aliendro , flaco! ¡Sosa un Velasco . El Díaz que te laves los dientes y te Ibáñez , hablamos!

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