Uriarte presentó seis estrategias de Uruguay para combatir COVID-19 en industria cárnica

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Otro punto, el quinto, refiere a la presencia de coronavirus sobre las superficies. “Estos también son aspectos que han sido planteados por las autoridades chinas en diversos ámbitos”, dijo

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El ministro de Ganadería, Carlos María Uriarte , informó en una conferencia de prensa virtual este jueves las seis estrategias en las que Uruguay está basando su postura en el combate al COVID-19 , en referencia a la industria cárnica , luego de que China anunciara que encontró coronavirus en paquetes de carne uruguaya .

“Después de nueve, casi diez meses en los cuales el país era uno de los pocos en el mundo que podía esgrimir con orgullo que sus cadenas agroalimenticias, en su mayoría exportadoras, estaban libres de COVID-19” se detectó la presencia del virus en algunos productos, indicó el ministro de Ganadería.

“Desgraciadamente a fines de noviembre, primeros días de diciembre, el COVID vulneró los protocolos de seguridad que tenían nuestras industrias y eso nos hizo organizarnos para tratar de fortalecer esos protocolos, desarrollar estrategias para tratar a los brotes que se nos iban plantenado y fortalecer las garantías que les ofrecíamos a nuestros clientes en cuanto a la inocuidad y la infectabilidad posible de los alimentos que exportábamos”, agregó.

Uriarte indicó además que China , principal cliente cárnico de Uruguay,   es el único país que pone exigencias “muy duras” en cuanto al COVID-19 . “Es un país que aplica una teoría de cero virus, pero a la misma vez nos genera que tengamos que poner la vara alta”, expresó.

​El jerarca aseguró que desde los primeros días de diciembre se realizaron reuniones y controles para poder verificar cuáles eran las áreas donde se generaban los mayores problemas. “Todos ustedes saben que las áreas de trabajo dentro de un frigorífico son lo más parecido a un quirófano y las medidas de precaución que se tienen para entrar a trabajar son muy parecidas en cuanto a su protección y desinfección”, indicó Uriarte y explicó que los casos que se dieron, ocurrieron en “áreas donde el contacto social es más usual, como comedores o vestuarios”.

“Una vez detectadas esas áreas débiles que teníamos que corregir, en primer lugar se desarrolló un documento de recomendaciones y posteriormente se desarrolló otro que resume las principales estrategias en cuanto al fortalecimiento del tratamiento contra el COVID-19 en nuestras cadenas”, indicó el jefe de la cartera.

El ministro recordó que dos frigoríficos fueron suspendidos tras la aparición de brotes de coronavirus y aseguró que desde el 17 de diciembre no han presentado casos. “Es por esto que Uruguay le solicitó al gobierno chino que levantaran esas suspensiones y el martes pasado ya tuvimos una primera auditoría de las autoridades sanitarias chinas en la planta, que se hizo de forma virtual. En estos momentos se está realizando la segunda para ver cómo proceden los chinos con respecto al pedido de Uruguay“.

Uriarte dijo que son “bastante optimistas” respecto al resultado de la primera auditoría, ya que si bien indicaron que se deben hacer algunos cambios, ya se está trabajando para llevarlos adelante.

El ministro, durante la conferencia, hizo un repaso de las seis estrategias que se busca llevar adelante. “En primer lugar reiterar la importancia de la comunicación de lo que sucede en Uruguay, que es un país sumamente transparente, no se oculta información”, indicó.

“El segundo refiere a una confusión de términos. La diferencia entre caso, brote, contacto estrecho, aislamiento, cuarentena y recuperado”, indicó el jerarca. “Cuando se habla de casos en planta no implica lo mismo que un brote, porque ante un brote hay que responder de otra manera”, dijo.

Uriarte indicó que lo que se busca es “prevenir el brote, adelantarse al mismo y no esperar a que ocurra” para así evitar que se tenga que suspender una planta y con esto parar el trabajo. “En este gobierno la salud es lo más importante, pero la actividad, la generación de ingresos vienen muy cerquita”, indicó.

El ministro contó que se trabaja sobre un mecanismo denominado “vacío sanitario”: “Es decir que, donde se detecten problemas, se procede a un vacío del establecimiento o de las áreas en las cuales se detecte para su definfección posterior y asegurar que la misma quede libre y volver a trabajar con gente que esté libre o que no tuvo contacto”.

“Este es un concepto innovador que venimos aplicando hace un tiempo y que ha tenido muy buenos resultados”, indicó el ministro y agregó: “No está ganada la batalla, pero estamos bastante conformes”.

Otra de las estrategias marcadas refiere a la higiene y desinfección total del establecimiento. “Esto se hace siguiendo las buenas prácticas de manofactura y los procedimientos operativos estandarizados de sanitización”, indicó.

“Una vez retomada la operativa, se realizará una desinfección preventiva en el embalaje exterior de los productos y la superficie interna de la unidad de transporte antes del precintado para garantizar la seguridad de los productos exportados. Esta es una particular exigencia que hemos recibido desde China“, dijo el jerarca.

El ministro expresó, en la misma línea, que el objetivo es que todos los productos que salgan de Uruguay estén desinfectados tanto en los paquetes como en los contenedores. “Si llegan a dectactar algún problema, las respuestas del gobierno chino son muy duras, entonces tenemos que ser sumamente precavidos de ofrecer estas garantías de desinfección”, indicó.

Otro punto, el quinto, refiere a la presencia de coronavirus sobre las superficies. “Estos también son aspectos que han sido planteados por las autoridades chinas en diversos ámbitos”, dijo.

“La evidencia científica que hemos manejado hasta ahora no ofrece ningún tipo de certeza en cuanto a la capacidad infectiva de esos restos. Realmente no se transmite el COVID por los alimentos o por esos restos que se encuentran y menos después de esos períodos como en el caso de nuestras carnes que les lleva mucho tiempo para llevar al mercado. Pero a pesar de eso, se trata de una exigencia que los chinos ponen en su política de cero virus”, explicó el ministro. “Por eso es que este punto lo teníamos que poner arriba de la mesa”, agregó.

El último punto en el que se hizo hincapié se refiere al reintegro del personal para retomar la actividad. A aquel que efectivamente tuvo coronavirus, se le permitirá el regreso luego de recibir el alta médica. A aquel que fue contacto estrecho de un positivo, primero deberá realizar cuarentena de siete días y luego hacerse un hisopado. Solo en caso de resultado negativo se permitirá su reintegro, en caso contrario deberá esperar al alta médica.

“Pero independientemente de estas cláusulas, el reintegro de las personas al trabajo deberá indefetiblemente contar con la valoración de un médico de salud ocupacional”, dijo Uriarte. “Antes de estas medidas, al retomar la activiad y para fortalecer la prevención, se podrá implementar un mustreo aleatorio de todos los trabajadores”, agregó.

“Esto ocurre porque se han detectado casos asintomáticos en nuestras cadenas, que son los que mantienen la infección y que es fundamental poderlos identificar cuanto antes para poder realizar un correcto control del COVID“, expresó.

De la conferencia también participaron los ministros de Relaciones exteriores y de Salud, Francisco Bustillo y Daniel Salinas respectivamente.