Paso a paso: ¿Cómo se metió el virus en la selección?

Christian Abreu Hidalgo

En la madrugada del viernes 13 la delegación viajó de vuelta a Uruguay, y el sábado 14 se sometió a hisopados, cuyos resultados se conocieron esa misma noche. El domingo de mañana se supo públicamente que Viña era positivo, pero el daño ya estaba hecho: había pasado entre 24 y 48 horas con sus compañeros con capacidad de contagio. A partir de ahí, por contacto con el jugador de Palmeiras o entre otros jugadores y miembros del cuerpo técnicos, los positivos empezaron a acumularse

Los 16 casos de covid-19 confirmados hasta ahora en la delegación uruguaya que enfrentó en la última doble fecha de Eliminatorias a Colombia y Brasil, generaron una enorme repercusión nacional e internacional, incluida una multa de $ 650 mil del Ministerio de Salud Pública y críticas de medios y clubes extranjeros. Por eso es importante saber cómo se dieron los hechos, para dar luz sobre cuándo se pueden haber dado los contagios.

A esta altura, la hipótesis más firme es que el virus ingresó a la burbuja de la selección por Matías Viña, luego que se generara un brote en su club brasileño Palmeiras.

Según las fechas de sus exámenes PCR, Viña se contagió de covid-19 entre el sábado 7 y el lunes 9. Tras jugar con su club ante Vasco Da Gama el domingo 8 de noviembre, el lunes 9 viajó directamente a Colombia a integrarse al plantel, tal como había previsto la AUF para evitar traslados extra. El delantero llegó en la noche del lunes 9 a Barranquilla, y se encontró con una parte de la delegación que había viajado directamente desde Montevideo.

En ese momento Viña no sabía que cargaba con el virus: de hecho dio negativo a un examen PCR antes de viajar a Colombia y a otro al arribar. Recién al día siguiente, el martes 10, se supo que un compañero suyo de club, el brasileño Luan, había dado positivo a covid-19 y había quedado aislado. Un día después, el 11, dio positivo otro jugador de Palmeiras, Menino, y otros tres dieron positivos el jueves 12. El brote empezaba a crecer.

Esto quiere decir que el entorno de la selección sabía, desde el martes 10 , que Viña era contacto de un caso positivo. En territorio uruguayo los contactos de un caso positivo están obligados a permanecer en aislamiento durante una semana, a la espera de realizarse un test PCR. La explicación de los siete días es el periodo ventana: una persona puede tener el virus, y hasta ser contagioso, pero no ser detectable por los test durante ese período. Los futbolistas que compiten en el exterior están exceptuados de esa obligación de aislamiento, pero la información de que Viña era un potencial caso de covid-19 positivo ya estaba en poder de la delegación.

Tal como marcan los protocolos, Viña fue testeado nuevamente el día previo al partido con Colombia, el jueves 12. Allí ya habían pasado un mínimo de tres días y un máximo de cinco desde su contacto con Luan, un tiempo que no es suficiente para detectar un posible contagio, y en la mayoría de los casos tampoco alcanza para contagiar.

Pero el viernes 14, tras terminar el partido ante Colombia y cuatro o seis días después de su contacto con el positivo de Palmeiras, Viña muy probablemente ya tenía capacidad de contagiar. En esa situación, no se necesitan conductas extremadamente arriesgadas para trasladar el virus a muchas personas, apenas algunas aparentemente inocuas en la “vieja normalidad”: abrazarse tras la victoria, por ejemplo, hacer trabajos físicos en un lugar cerrado sin tapabocas, como hicieron los jugadores, según videos y fotografías.

Incluso es posible que Viña empezara a contagiar antes. Según explicó a Referí Julio Medina, director de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas de la UdelaR, una persona sintomática empieza a contagiar hasta dos días antes de dar positivo a PCR. En el caso de deportistas jóvenes esa diferenciación se hace más difícil, porque muchas veces los síntomas (cefaleas leves, dolor muscular, cansancio, algo de debilidad o decaimiento por ejemplo o una discreta congestión nasal) son tan leves que son difíciles de notar. 

Pero fuera el jueves o el viernes, lo concreto es que el día del partido ante Colombia es muy probable que Viña ya fuera capaz de contagiar.

En la madrugada del viernes 13 la delegación viajó de vuelta a Uruguay, y el sábado 14 se sometió a hisopados, cuyos resultados se conocieron esa misma noche. El domingo de mañana se supo públicamente que Viña era positivo, pero el daño ya estaba hecho: había pasado entre 24 y 48 horas con sus compañeros con capacidad de contagio. A partir de ahí, por contacto con el jugador de Palmeiras o entre otros jugadores y miembros del cuerpo técnicos, los positivos empezaron a acumularse.

“En el caso de un paciente asintomático, un porcentaje importante va a estar incubando el virus por lo menos 5 días antes que su PCR se vuelva positivo. Por eso la importancia que se cumplan los protocolos. Siempre se tiene que asumir que uno puede estar en un período de incubación o que se puede infectar al otro día de realizada la prueba”, explicó Medina.