Etnólogo Alvaro Ledo//
El camino al andar

Enero se nos vino con eventos que fácilmente podrían haber sido los principales acontecimientos de todo un año: los conflictos entre Irán y EE.UU., las inundaciones en Venecia, los incendios de Australia y el coronavirus en China. Un mes cargado de sucesos negativos que tal vez deberían ponernos a discernir sobre el acontecer mundial, y quizás pensando –de paso– sobre el país frente a ellos.

Alvaro Ledo

Reflexionando acerca del conflicto entre los iraníes y los norteamericanos, hemos aprendido, una vez más, cómo en ciertas ocasiones los líderes de una nación con enorme poder pueden sentirse con la potestad de asesinar a un funcionario de otro país, debido a su evidente pasado de extrema negatividad con los acontecimientos en Oriente Medio. Así entonces, las líneas entre lo permisible y lo que no, se vuelven permeables frente al poder.

Alvaro Ledo Nass

Mientras tanto, la mundanidad se confunde con la realidad; estamos empezando a vivir el inicio de las extremas consecuencias del cambio climático, del cual, pese a los innumerables estudios científicos, el colectivo prefiere hacerse de la vista gorda

Como si los potenciales conflictos o desastres ambientales no fuesen poco, también terminamos el mes con el enfrentamiento a una epidemia global que aparentemente apenas empieza

Frente a esta coyuntura, en el país nos limitamos a sentir impotencia, indiferencia y miedo. Estas reacciones reflejan el estado actual de nuestra consciencia colectiva. Quizás a veces nos sentimos tan insignificantes frente al mundo que terminamos creyendo que nuestras acciones no tienen efecto alguno sobre el gran esquema del planeta, esperando que otros sienten el ejemplo positivo

Ojalá la juventud ecuatoriana, que ahora es mayoría en el país, deje de percibirse bajo el velo de las incapacidades del pasado, sino más bien en las victorias. Quizás algún día dejemos de sentirnos pequeños y, en lugar de ello, empecemos a soñar con ser indispensables

Nuestro territorio, que es de los más diversos a nivel mundial, y nuestra gente trabajadora, requieren que los jóvenes empiecen a imprimir una marca mucho más positiva en nuestra historia. (O)